Inyección de termoplásticos y polímeros a medida
Fabricación técnica Cusell
El servicio de inyección de termoplásticos permite la transformación de polímeros mediante fusión y moldeo para obtener piezas con geometrías complejas y altas prestaciones mecánicas. Trabajamos con una amplia gama de materiales, desde plásticos de uso general hasta polímeros de ingeniería de alto rendimiento.
Clasificamos los materiales según su funcionalidad para adaptarnos a los requisitos de cada proyecto:
Incluyen las Poliamidas (PA6 / PA6.6 / Nylon), disponibles con carga de fibra de vidrio para aumentar la rigidez y resistencia térmica, ideales para engranajes y soportes de motor. También utilizamos POM (Acetal / Delrin) para piezas que requieren precisión dimensional, bajo coeficiente de fricción y alta resiliencia elástica, como clips y componentes de válvulas.
El PC (Policarbonato) ofrece una gran transparencia y resistencia al impacto, siendo óptimo para visores y protecciones robustas. El ABS permite un excelente acabado superficial, es rígido y fácilmente pintable, muy utilizado en carcasas de electrodomésticos y estética industrial.
Procesamos TPE y TPU (Poliuretano Termoplástico). Estos materiales combinan la elasticidad del caucho con la procesabilidad del plástico, ofreciendo resistencia al desgaste y a los productos químicos en aplicaciones de sellado y amortiguación.
El PP (Polipropileno) y el PE (Polietileno) son opciones versátiles con buena resistencia química y bajo coste para grandes volúmenes de producción.
La inyección de termoplásticos ofrece una repetibilidad dimensional excelente para grandes series, garantizando que cada pieza sea idéntica a la anterior. Los materiales como el TPE y el TPU permiten obtener propiedades elásticas sin necesidad de procesos de vulcanización, reduciendo los tiempos de ciclo. Además, la capacidad de utilizar polímeros técnicos como el PBT o PA reforzada permite sustituir componentes metálicos, reduciendo el peso final del conjunto sin sacrificar la resistencia mecánica.
Consulte con nuestra oficina técnica para determinar la idoneidad de este material en su proyecto.
Las piezas inyectadas en termoplásticos son fundamentales en multitud de sectores gracias a su versatilidad. En el sector de Electricidad y electrónica, se utilizan materiales aislantes como el PBT y el Policarbonato para conectores, carcasas y componentes de seguridad.
Dentro del sector de Medios de transporte, las poliamidas y los POM son esenciales para piezas bajo el capó, sistemas de combustible y elementos del interior del vehículo que requieren ligereza y durabilidad. También suministramos soluciones para Suministros Industriales generales, donde el PP y el PVC se emplean en gestión de fluidos y componentes de construcción.
La fabricación se realiza exclusivamente bajo plano y mediante molde. A diferencia del corte de juntas planas, la inyección requiere la creación de un utillaje específico (molde) para definir la geometría de la pieza.
¿Qué tolerancias y acabados se pueden conseguir con la inyección de termoplásticos?
La inyección de termoplásticos permite alcanzar tolerancias muy ajustadas y acabados superficiales de alta calidad directamente desde el molde. En función del material, el diseño de la pieza y el utillaje, se pueden obtener superficies técnicas o estéticas sin necesidad de mecanizados posteriores. Aspectos como el pulido del molde, la textura o el control del proceso influyen directamente en el resultado final, por lo que es clave definir estos requisitos desde la fase de diseño.
¿Es necesario invertir en un molde para piezas inyectadas?
Sí. A diferencia del corte de juntas planas o el mecanizado donde podemos trabajar sin utillajes costosos, la inyección de plásticos requiere obligatoriamente la fabricación de un molde metálico. Este coste inicial se amortiza rápidamente en series medias y largas debido al bajo precio unitario de la pieza final.
¿Qué diferencia hay entre un TPE/TPU y un caucho vulcanizado?
Los TPE y TPU son termoplásticos que se comportan como gomas a temperatura ambiente, pero se procesan por fusión (calor). Esto permite ciclos de fabricación mucho más rápidos y la reciclabilidad del material (se puede volver a fundir), mientras que el caucho tradicional (EPDM, NBR) requiere un proceso químico de vulcanización irreversible y tiempos de ciclo más largos.